En Mt 28.19-20 Jesús estableció un mandato para todos sus discípulos (pasados, presentes y futuros). El mandato está dividido en dos partes: a) Vayan y b) Hagan discípulos. No se puede iniciar la segunda parte sin haber cumplido la primera: IR. Esta semana hablaremos sobre que significa ir.
Leer Mateo 28.19 Jesús comisiona a sus discípulos
¿Qué entendemos por id (vayan tradujeron en otras traducciones)? (Pida a tres o cuatro de los asistentes que comenten) (R: En nuestro idioma español este es un verbo (entonces implica una acción y no solo una intención), en modo imperativo (es un mandato u orden, no es opcional)
Leer Rom. 10:13-14 ¿Cómo oirán sin haber quien les predique?
Este pasaje nos dice que para poder invocar Su nombre (para salvación) se necesita alguien que les predique. ¿A quien crees que Dios ha enviado para que las personas que conoces puedan oír las buenas nuevas? (R: A ti. Para eso te permitió conocerlas.
Leer Hechos 1.8 y Mr 16.15 Jesús envía a sus discípulos a todo el mundo.
La semana pasada vimos que Jesús envió Su Espíritu Santo para darnos poder para testificar. ¿A dónde fueron enviados los discípulos? (R: Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra. Por todo el mundo dice Marcos 16.15).
¿Cuáles son para nosotros hoy nuestra Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra? (Puede ser: Nuestro círculo de relación mas cercano, nuestro vecindario o lugar de estudio o trabajo, nuestro municipio, departamento, nación, etc.; en fin, somos llamados a testificar donde quiera que nos encontremos y a todas las personas.)
Dios no te hace responsable de alcanzar a todo el mundo, pero si hay una parte que es responsabilidad únicamente tuya: TU ESFERA DE INFLUENCIA (la gente que conoces y que aún no le han rendido su vida a Cristo en tu familia, en tu trabajo, estudios, vecindario, etc.). Por ellos Dios si nos pedirá cuentas de la tarea de evangelizarlos (darle las buenas nuevas de salvación).
Haz una lista de personas (en cada esfera de influencia) que aun necesitan conocer a Jesucristo como Señor y Salvador de sus vidas. Hazte el firme propósito de compartir con cada uno y mientras se llega el momento adecuado llévalos en oración delante de Dios para que puedan alcanzar misericordia.
