“Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.” Gálatas 5.1 NVI.
Después de explicar que la salvación es por la gracia y no por las obras de la ley, Pablo enseña cómo debe vivir un creyente. La verdadera libertad no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en vivir bajo la dirección del Espíritu Santo. El capítulo 5 contrasta las obras de la carne con el fruto del Espíritu, mostrando la diferencia entre una vida gobernada por los deseos humanos y una vida transformada por Dios.
Gálatas 5.1 Cristo nos libertó para que vivamos en libertad.
¿Cómo nos podemos mantener firmes en la libertad que Cristo nos dio?
¿Qué significa que no debemos someternos nuevamente al yugo de esclavitud?
Leer Gálatas 5.13-14 y 16-18 A libertad fuiste llamados.
¿Qué significa que no debemos usar nuestra libertad para dar rienda suelta a la carne?
¿De qué maneras podemos usar nuestra libertad para servir y amar a los demás?
Gálatas 5.19-21 y 22-25 Si vivimos por el Espíritu, andemos por el Espíritu.
¿Hay alguna obra de la carne aun presente en nuestra vida?
¿Qué debemos hacer con ellas?
¿Cómo podemos permitir que el Espíritu produzca Su fruto en nosotros?
