“Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes.” Mateo 28-19-20a NVI “Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros.” 1 Timoteo 2.2 NVI
Antes de regresar con el Padre, Jesús nos mandó a ir y hacer discípulos de todas las naciones. Este mandato incluye varios aspectos que debemos conocer y cumplir. Se necesita primero ser discípulo para hacer discípulos.
El apóstol Pablo instruye a Timoteo respecto del proceso de discipulado. Pablo tomó a Timoteo como discípulo (1 Co 4.17). En su carta a Timoteo le instruye de encargar a hombres fieles lo mismo que había recibido y estos hombres fieles debían enseñar a su vez a otros. No importa en que parte de esta “cadena de discipulado” nos encontramos, debemos ser discipulados y discipular a otros.
¿Para usted cuáles son los pasos que involucra cumplir la gran comisión?
