«Esposas, sométase a sus propios esposos como al Señor… Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.
Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa…
En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.
Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. (Honra a tu padre y a tu madre — que es el primer mandamiento con promesa — para que te vaya bien y disfrutes de larga vida en la tierra.)
Y ustedes, padres no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.»
Efesios 5. 22 – 6.4 NVI
La escritura nos enseña las responsabilidades de cada uno de los miembros de la familia: Esposo, esposa, hijos, padres, abuelos, etc.
Debemos enfocarnos en cumplir nuestra responsabilidad personal dentro de la familia y dejar que los otros hagan lo mismo delante de Dios.
